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02/03/2009 - 11:33
Adaptación al jardín
Nuestro hijo empieza el jardín… Sepan como prepararse y como acompañarlo en esta nueva etapa.
Dudas, alegría, temores, ansiedad… muchas veces el período de adaptación se nos hace difícil a los papás. Se trata de afrontar el crecimiento de nuestro hijo y aceptar que ya no somos imprescindibles. Aparecen sentimientos ambivalentes. "¿y si me extraña? ¿Cómo lo van a entender si no sabe hablar? ¿Lo van a cuidar bien?,¿Qué van a hacer si se pelea con los nenes?,¿ lo van a retar?, ¿Y si la maestra es muy exigente?,¿lo van a dejar ir solo al baño?,¿y si se lastima?"... Es difícil dejarlos a cargo de otros adultos, tener que compartir a nuestro hijo, dar entrada a las maestra. Permitir que sean cuidados y queridos por otros, y que quieran a otros adultos no siempre es fácil. Muchas veces nos sentimos culpables por volver a tener que ir a trabajar y no tener con quien dejarlo. Nos sentimos malos padres, y a veces esta culpa funciona como obstáculo en la adaptación del nene. Pero también pasa lo contrario, hay papás que apuran a sus hijos que no les dan el tiempo de adaptarse a esta nueva situación, literalmente "los dejan" y no los acompañan en el proceso. Para los chicos la adaptación es una situación llena de emociones, miedos, ansiedad, deseos, que se dan todos juntos. Reencontrarse con los amigos del año anterior para unos, empezar a vincularse con chicos por primera vez para otros, compartir, conocer a la nueva maestra, conocer un espacio nuevo "la sala, el patio, el baño", etc. Muchas cosas nuevas. "Tengo ganas y tengo miedo"," me dan ganas de jugar pero no quiero separarme de mamá", "quiero ese juguete pero no me animo a pedirlo"," me meto en el arenero y cuando me acuerdo de papá lloro", "quiero hacer pis y no se donde está el baño"…
Cómo es la adaptación El período de adaptación es un proceso gradual, con avances y retrocesos. Lleva tiempo. Puede durar varios días, semanas o meses y esto va a depender de cada nene y su familia. La adaptación se hace con un adulto de la familia que permanece en el jardín y va siguiendo las indicaciones de la docente. Suele empezar con una visita al jardín, luego el niño se queda con un familiar un ratito y se ira aumentando el tiempo de permanencia gradualmente. También el adulto acompañante se ira alejando gradualmente del niño, pasará de la sala al hall, del hall a la puerta. Se irá a tomar un cafecito y volverá, y así se ira haciendo el despegue hasta que pueda cumplir el horario completo sin el acompañante.
Algunas ideas que ayudan en el proceso - Pueden aparecer llantos, enojos, dificultades en el sueño, fiebre, etc. Es normal. Los chicos se irán acomodando a este cambio que implica empezar el jardín paulatinamente. Hay que contenerlos y sostenerlos. - Es importante que todos estén convencidos de que el niño concurra al jardín; si el adulto duda y se angustia, el niño lo percibe y le será muy difícil quedarse en el jardín y disfrutarlo. - Hay que preparar a los chicos para la llegada al jardín: Contarle como es, como se llama la maestra, con qué se encontrara al llegar. Que usará delantal, que hay otros nenes y una salita y un patio. Que irá a jugar, que hay mesas y sillas chiquitas y juguetes. - Comunicarse con la maestra para sentirnos seguros por medio del cuaderno de comunicaciones. - Llevar un juguete de su casa que lo acompañe los primeros días y le de seguridad. - Seguir las consignas que nos da la maestra. Recordemos que ya tiene experiencia y puede acompañarnos en la adaptación. - Asegurarle que lo vendremos a buscar. No lleguemos tarde, eso genera mucha angustia, miedo a ser abandonado, sobre todo al inicio. - No tratemos de sobornarlo con cosas "si te quedas, te compro caramelos" o asustarlo "si no dejas de llorar, me voy". - No irnos a escondidas sin que nos vea. Tenemos que despedirnos cuando el esté listo y decirle que volveremos para generar confianza. - No lo amenacemos con que la maestra lo va a retar, le será muy difícil confiar en ella, disfrutar y tendrá miedo. Conclusión Los papás tenemos que estar seguros de dejar a nuestro hijo. Si realmente confiamos en la institución y en la maestra y si creemos firmemente que nuestro hijo estará cuidado, estimulado y en un espacio seguro las cosas saldrán bien. Nuestro hijo poco a poco irá encontrando un lugar donde jugar, crecer, compartir y disfrutar. Démosle tiempo, y tomémonos nosotros tiempo también. La adaptación no es solo del nene, es de toda la familia.
Lic. M. Paula Gerardi Psicóloga infantil MN 37508 http://www.orientacionapadres.com
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